"Unos luchan por venganza, otros por odio, aquellos por las injusticias sociales. Yo voy más allá, yo me divierto."

domingo, 10 de febrero de 2008

El Canto de las Valkirias

El Canto de las Valikirias es el título que he decidido darle a mi blog. Es lógico que esta primera entrada venga dedicada a su por qué.

Las Valkirias eran deidades femeninas que servían a Odín bajo el comando de Ferja, diosa del amor y el desenfreno, pero también les correspondía la mitad de las almas de los guerreros muertos en combate. Las Valkirias se encargaban de elegir las almas más heroicas (Einhenjar), cuidarlas y curarlas y llevarlos al Valhalla, paraíso donde Odín preparaba a estos guerreros para luchar en el Ragnarök-la batalla final-.

El nombre viene del nórdico antiguo de las palabras "val" (asesinado) y "kyrja" (elegir). En los poemas mitológicos de la Edad Poética de las valquirias eran deidades sobrenaturales de descendencia desconocida. Son descritas como doncellas escuderas que cabalgan en las filas de los dioses o sirven los tragos en el Valhalla; se les dan nombres significativos, como Skǫgul ("embravecida"), Hlǫkk ("chillando") y Gjǫll ("gritando").

Sin embargo, eran descritas como bandas de mujeres guerreras, entre las cuales sólo se nombraba a la líder. Ésta era invariablemente una mujer humana, la hermosa hija de un gran rey, a pesar de compartir algunas de las habilidades sobrenaturales de sus compañeras anónimas. Iban montadas sobre lobos pese a la increíble tradición que existe sobre su montura en caballos alados. ¿Y porqué todo esto?

Porque es la misma fuerza que me lleva a escribir. Soy dueña de las frases que construyo, escogiendo con delicadeza las más agraciadas (a ti te llevaré conmigo al Valhalla, a ti no). Pretendo hacerlas oír para que que no mueran, aquellos pensamientos y reflexiones que considero valientes guerreros transformados en Einhenjars. Quien sabe, si algún día alguien escuche mis cantos y conmovidos por su gracia decida enfrentarse a la feroz batalla del Ragnarök, el silencio habrá cumplido con sus profecías más temibles. Porque créeme que llegará. A demasiadas injusticias estamos espuestos cada día, que corrompen nuestros tiempos. Debemos prepararnos.

Por ello, rescataré palabras. Las haré fuertes, pero nunca poniéndoles más méritos de los que se merecen. Luchar contra el silencio es mi prioridad. Porque nadie piensa en lo que no se dice y eso es un error, es como si nos dejásemos perder teniendo la guerra ganada.